|
Hay muchas cosas que debemos tener en cuenta antes de adoptar a un gatito, y más aún si nunca hemos convivido con uno. Lo primero que debemos comprender es que estamos ante un gato: no es un perro pequeño, ni es un juguete, y hay que entenderle y tratarle como tal.
Como todo animal de compañía, requiere mucha atención, cuidados y mantenimiento, lo cual implica tiempo (para alimentarlo, llevarle al veterinario, peinarle, jugar con él, etc.), por lo que todos los miembros de la familia deben estar de acuerdo en su adopción para que sea considerado, realmente, uno más en casa.
Si la decisión está tomada... ¡Felicidades! Estamos encantados de darle la bienvenida al apasionante mundo de los gatos. Ahora hay que ponerse manos a la obra para traer a casa al que será nuestro nuevo mejor amigo. Tenemos varias opciones a la hora de hacernos con un minino:
- Adoptarlo de una protectora, clínica veterinaria, amigo etc., que lo regale (normalmente sin raza).
- Comprarlo en una tienda.
- Comprarlo a un criador (gatos de raza). Podemos elegir si queremos un gatito o un gato adulto.
Si se trata de un gatito disfrutaremos de esta etapa maravillosa de su vida pero tendremos ante nosotros la responsabilidad de su educación, algo muy importante para nuestra convivencia futura.
Sin embargo, adoptar a un gato adulto, a pesar de perdernos esos divertidos primeros meses de su vida, también tiene sus ventajas, ya que no son tan inquietos como los pequeños y suelen venir con las cosas básicas aprendida,s si han convivido en casa con otro propietario, aunque también tendremos que educarle a las costumbres de su nuevo hogar. Por otra parte: ¡muchos de ellos también necesitan una oportunidad para que les vuelvan a querer!.
PREPARANDO LA LLEGADA
Antes de traer el gatito a casa, debemos adquirir ciertas cosas básicas:
|